martes, 29 de noviembre de 2011

Joyitas del pasado

Hace algunas semanas comencé a bajar películas de cine negro (aclaración para Esperanza, no me refiero a las peliculas XXX que coleccionas, sino al género del policial oscuro que se desarrollo en USA en los años 40s y 50s).
El punto es que ayer vi "The killing", the Stanley Kubrick.
Me encantó la fotografía, los dialogos secos y duros, los estereotipos que siempre me atrayeron: el delincuente duro, la mujer traicionera, el soplón, y todo ese coro de personajes y circunstancias que conforma el género.
Lo que más me sorprendio de la pelicula fue su estructura: narra un robo desde distintos angulos, desde la óptica de cada unos de los participantes de la banda. De allí que las escenas se repiten una y otra vez y la pelicula avanza y retrocede en el tiempo permanentemente.
—Tarantino! —pensé.
Recordé que cuando vi Pulp Fiction (fue el día que mataron a Carlos Menem JR, me enteré de eso al salir del cine) me dije:
—Este tipo es un genio!
Había quedado asombrado con las historias entrelazadas, con ese ir y venir en el tiempo, me parecía algo tan original...
Pulp fiction se estrenó en 1994.
The Killing es de 1956.
Stanley Kubrick murió en 1999.
¿Habrá visto Kubrick el estreno de Pulp Fiction? ¿Que habrá pensado? ¿Se habrá indignado sabiendo que era una idea robada? ¿O miro divertido la pelicula pensando que era sólo una travesura de Quentin?
Y además, ¿a quién le habrá robado la idea Kubrick?
 

2 comentarios:

Kco dijo...

la cuestión es la que cierra tu posteo, michi. quién fue víctima de kubrik. que quizás no lo hay. pero no importa. las ideas vienen de un lugar en donde están dando vueltas.

como el pozo de genes de dawkins. es la mejor imagen que se me viene a la cabeza. en un punto, en cada idea se hace un barajar y sale algo.

pero aún podés identificar las unidades mínimas, indivisibles.

...

me fui al carajo? estoy fumado.

Julián dijo...

Chorro es el que aporta poco a una vieja idea.
Lo bastante poco como para que nadie note la nueva capa de pintura.
El ser humano es un continuo devenir.