Páginas

sábado, 12 de mayo de 2012

No hay mejor forma, no hay manera más disfrutable de echarse a dormir, que desfallecer sobre una cama.
Cansado y adobado: he ahí el secreto de un sueño reparador.
O al menos la ilusión de lograrlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, si vas a hacer un comentario, fijate que su contenido moleste a alguien.