Tomo y obligo, mándese un trago;
de las mujeres mejor no hay que hablar,
todas, amigo, dan muy mal pago
y hoy mi experiencia lo puede afirmar.
Siga un consejo, no se enamore
y si una vuelta le toca hocicar,
fuerza, canejo, sufra y no llore
que un hombre macho no debe llorar.
Este tipo de discurso tanguero me resulta simpático en un principio, pero la verdad es que es una porquería.
ResponderEliminarFlorecitas
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ResponderEliminarEn realidad no son muchas las letras de tango que me gustan.
ResponderEliminarPor lo general conecto más con el tango instrumental.
Para mi, las letras de los tangos son una excusa para escucharlo a Gardel.
ResponderEliminarBueno, Goyeneche en su golden age también fue grandioso.
ResponderEliminarPero sí, Gardel tiene un encanto especial.
Y como decía Julito, a Gardel hay que escucharlo en discos de pasta.
En 1922, Carlos y otro canto de Tnag
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