es la una de la mañana y estamos en Viena con a., loon y julián. estamos ya entrando en un estado de ebriedad interesante. loon apuró dos botellas de vino que son casi su responsabilidad. julián, a. y yo ayudamos para el final.
le rajamos a la conciencia, no hay otra excusa. en unas horas algunos borrachos estarán acercándose al alba, mientras los eterno-maridos se levantarán para comprar el pan y hacer el payaso a sus hijos.
brindemos...
Salud!
ResponderEliminarJulián
Jajajaja...
ResponderEliminarSean felices.
Somos felices
ResponderEliminarAnoche dormí como un angelito.
ResponderEliminarEl buen vino hace maravillas.
"Somos felices"
ResponderEliminarMe alegro por ustedes, entonces.
Bueno, creo que fue un exabrupto; pero consideren como atenuante que en ese momento así lo sentía...
ResponderEliminarLoon