La verdad es que si me pongo a hablar de los ruidos del vecino, estoy tres horas. Por ejemplo, ayer, uno de esos timbres de colegio (que se usan para anunciar el cambio de hora, o el comienzo/finalización de recreo) estuvo sonando desde aprox las seis de la tarde, hasta las tres de la mañana. Casi me vuelvo loca.
N. yo creí que era un juego y que tenía que ver con uno de tus pequeños orgullos, -como vos los llamás-.
Me imaginé a una nena jugando al pum, pim, pam, plam, etc. en alguna plaza. Si hubiera sido así, quizá justo pasaba Martín y la observaba. Tiene esa costumbre, ¿viste?
Me explico: mi vecino está muerto; en serio. No vive nadie en la casa de al lado. En las horas en que sonó el maldito timbre, le repetí a mi padre como unas 30 veces que llamara a la familia de ese hombre (tenemos los números) y les avisara. Así lo hizo. Pero a los desgraciados se les ocurrió pasar bastante tarde a frenar ese ruidito infernal.
"Me imaginé a una nena jugando al pum, pim, pam, plam, etc. en alguna plaza. Si hubiera sido así, quizá justo pasaba Martín y la observaba. Tiene esa costumbre, ¿viste?"
Linda idea... El problema es que a Martín no lo acepto como personaje de mi mundo literario.
Más detalles? ruidos del vecino?
ResponderEliminarMi imaginaión golpeando las paredes de mi cerebro.
ResponderEliminarLa verdad es que si me pongo a hablar de los ruidos del vecino, estoy tres horas. Por ejemplo, ayer, uno de esos timbres de colegio (que se usan para anunciar el cambio de hora, o el comienzo/finalización de recreo) estuvo sonando desde aprox las seis de la tarde, hasta las tres de la mañana. Casi me vuelvo loca.
ResponderEliminarLo mejor de todo, es que mi vecino está muerto.
ResponderEliminarbuaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
ResponderEliminar¿qué pasa que hay tanta inactividad?
ResponderEliminarJoaco: una que se te pasó, las actrices son todas demandantes.
ResponderEliminarme quedé pensando "tanta inactividad"....
ResponderEliminarN. yo creí que era un juego y que tenía que ver con uno de tus pequeños orgullos, -como vos los llamás-.
Me imaginé a una nena jugando al pum, pim, pam, plam, etc. en alguna plaza. Si hubiera sido así, quizá justo pasaba Martín y la observaba. Tiene esa costumbre, ¿viste?
"buaaaaaaaaaaaaaaaaaaa"
ResponderEliminarMe explico: mi vecino está muerto; en serio. No vive nadie en la casa de al lado. En las horas en que sonó el maldito timbre, le repetí a mi padre como unas 30 veces que llamara a la familia de ese hombre (tenemos los números) y les avisara. Así lo hizo. Pero a los desgraciados se les ocurrió pasar bastante tarde a frenar ese ruidito infernal.
"¿qué pasa que hay tanta inactividad?"
ResponderEliminarTenemos etapas, Flowers ;)
"Me imaginé a una nena jugando al pum, pim, pam, plam, etc. en alguna plaza. Si hubiera sido así, quizá justo pasaba Martín y la observaba. Tiene esa costumbre, ¿viste?"
ResponderEliminarLinda idea...
El problema es que a Martín no lo acepto como personaje de mi mundo literario.