jueves, 2 de julio de 2009

Lo peor de Acuario

Signo de aire, regido por Urano, fijo y masculino. Su símbolo es el Aguador.

Lindezas características: Cambios bruscos, dispersión, exageración, extravagancia, extremismo, imprevisión, inconformismo, inconvencionalismo, inestababilidad, ligereza, mutabilidad, rebeldía, utopía.

Frase favorita: ¿Hoy qué es…? ¿Ayer o mañana?

Lema: La vida es breve, la breve es vida, la vida es una breve vida. ¿Por cierto… tu que breves, vida?
Justificar a ambos lados

Me muevo porque quiero, no porque quieras tú


A pesar de que no son pocos los que tienden a mitificar a Acuario, considerándolo un signo sin defectos y casi perfecto, lo cierto es que, como cualquier otro, también tiene sus cosillas. Por ejemplo, ya de entrada, puede considerarse un defecto en sí mismo el hecho de que buena parte de los nativos de este signo presuma y se vanaglorien del mismo, añadiendo calificativos sin cuento, muchas veces más ficticios que reales, especialmente cuando tratan con personas poco informadas en las lides astrológicas o ignorantes del Zodíaco.

Otra de las características negativas de este signo es su propensión a los cambios bruscos y desconcertantes, condenados a sacar de quicio a quienes les rodean. Esto suele ser consecuencia, en parte de su tendencia a la dispersión, y en parte por culpa de su exageración, que muchas veces puede hacer incomprensible para los demás al nativo de Acuario. Si a esto añadimos que ya de por sí es un ser muy extravagante, y que no suele disimularlo ni en su atuendo, ni en su arreglo personal, ni en su modo de ser, que nadie se extrañe que los más conservadores puedan tenerle cierto recelo.

Como es exageradamente inconformista por naturaleza, y no le van los convencionalismos, resulta muy extremista en sus manifestaciones, con el consiguiente riesgo de atemorizar una vez mas al prójimo, que puede verlo como un ser peligroso, si tenemos en cuenta, además, que otra de sus características, que no pasa desapercibida precisamente, es su manifiesta imprevisión. Téngalo en cuenta el aguador, especialmente a la hora de conseguir un empleo tradicional o de corte conservador; y piense bien las cosas antes de decirlas.

También suele ser un problema para él mismo, más que para los demás, su tendencia a la rebeldía y a no aceptar las reglas que la sociedad impone. Como asimismo es muy ligero, inestable y mudable, y tiene tendencia a lanzarse a empresas imposibles de alcanzar, no es raro que pueda sentirse rechazado o marginado, y, lo que es peor, que de hecho lo sea. Así pues, si tiene un amigo Acuario, anímele a que sea más moderado, y recuérdele que pese a que acabamos de estrenar era bajo su signo, y que se nos prometen utopías sin cuento y cambios espectaculares a nivel social, lo cierto es que el mundo va a seguir, al menos de momento, y por muchos, muchos años, siendo tan retrógrado, inmovilista y mediocre como hasta ahora, y eso sí no peor.


Posibles Acuario de ficción: Capitán Nemo, Gandalf, Guillermo el Travieso, Harry Potter, Jim (“La Isla del Tesoro”), Lisístrata, Mafalda, Spiderman, Hyoga y Camus.


Lo peor de Acuario con…


Acuario-Aries

Si, como se dice, la convivencia desgasta la pareja y agota la pasión amorosa, esta combinación esta de enhorabuena, pues poco será el tiempo que pasen juntos a lo largo de su relación. La excesiva libertad que se concede el uno a la otra o viceversa, hará que los momentos en que ambos coincidan sean los mínimamente imprescindible, y éstos tenderán a tener como escenario la cama. En fin, que más que una relación amorosa al uso, nos encontramos con una relación a distancia o intermitente, dentro de la cotidianeidad. Sus hijos suelen ser del tipo de los que no se enteran de si tienen padre o madre a la vez.


Acuario-Tauro

Si a pesar de que no se soportan, de que son abismalmente opuestos, de que cuando uno viene (Acuario) el otro ni siquiera ha ido, y de un largo etcétera de incompatibilidades y disonancias, la cosa prospera, ¡que venga Dios y lo vea! Esto no quiere decir que no pueda darse esta combinación de pareja en el mundo real, y que incluso salga medio bien, pero seguramente el éxito se deberá a que Tauro, después de algún que otro disgustillo, se le hayan abierto los ojos y haya decidido imitar a Acuario a su manera. En la cama bien, pero siempre y cuando a Acuario no le de por introducir innovaciones muy a menudo. Sus hijos pueden salirles muy tercos y con ideas fijas desde su más tierna edad.


Acuario-Géminis

Aún siendo, en principio, muy buena combinación, lo cierto es que la cosa no prosperará si Acuario no sabe llevar la batuta, pero sin que la batuta se vea, claro está. Como Géminis es banal e infantil, y una de sus especialidades es hablar más de la la cuenta, Acuario se puede cansar y, aunque le duela, coger la puerta sin billete de vuelta. En la cama pueden funcionar muy bien, pero, una vez más, Acuario habrá de tener paciencia y disimular su frustración cuando los fuegos artificiales que Géminis promete no terminen de ser ni tan vistosos, ni tan sonoros, ni tan sorprendentes. Sus hijos tienden a ser neviosísimos, rebeldes, respondones e inaguantables, tanto en casa como en la calle.


Acuario-Cáncer

Si el hogareño Cáncer cree que va a retener en casa al rebelde Acuario, ¡la tiene clara! Y si Acuario cree que va a salir todos los días de marcha con Cáncer, ¡también la tiene clara! Lo difícil entre ambos, en líneas generales, es que raramente se pondrán de acuerdo a la hora de decidir cosas tan cotidianas como el menú del día, dónde hacer la compra o si ir al cine a ver esta película o aquella otra. Pero lo peor no es eso, sino que aún más difícilmente se pondrán de acuerdo en las cosas más importantes, como decidir a qué colegio irán los hijos, si tienen que hacer la comunión o no, o si traemos a tu padre o a mi madre a vivir con nosotros. En fin, ¡un tormento! Con todo esto, a nadie extrañe que en la cama tampoco terminen de ponerse de acuerdo sobre si sí o si no, o si así o si asá. Los hijos de esta pareja pueden ser muy sumisos durante la minoría de edad, pero tener la maleta preparada en cuanto estén a punto de cumplir los dieciocho años.


Acuario-Leo

O se llevan medianamente bien, digamos de una manera pasable, o todo lo contrario, es decir, hay guerra las veinticuatro horas del día y todos los días. Eso, no hace falta ser especialmente inteligente para verlo, les llevará a un callejón sin salida. Como Leo, no lo olvidemos, es el centro del universo, siempre mirará a Acuario, aunque lo quiera a rabiar, como aun pequeño gusano. Acuario, que por naturaleza no tiene la costumbre de doblar el cuello para alabar a Dios, o acaba con una fuerte tortícolis, cosa poco probable, o aplastado como el gusano que su pareja supone, cosa todavía menos probable, o pondrá tierra de por medio, cosa que es más probable. Si hay hijos, más les vale madurar y hacerse adultos, incluso antes de hacer la primera comunión. En la cama uno suele leer (Acuario) mientras el otro duerme, y cuando el otro se despierta (Leo), el otro se ha ido de copas con su pandilla de amigos. ¡Malo, malo…!


Acuario-Virgo

Tanto para Acuario, como para Virgo, es una de las peores parejas posibles que pueden elegir, vaya, como intentar mezclar agua y aceite o recoger aire con un plato. El carácter inquieto y díscolo de Acuario exaspera y pone nerviosísimo a Virgo, que es el signo más inmovilista y conservador del Zodíaco, mientras Acuario se siente abrumado por la intransigencia y el carácter retrógrado (con perdón) de Virgo. La cosa aún puede complicarse mucho más todavía si nacen hijos de esta relación, y que, según el entender de Virgo, serán de su exclusiva incumbencia tanto desde el punto de vista de la educación como de la salud y hasta del afecto, y mirará con muchos celos e inquietud que Acuario se entrometa. En lo tocante a la cama, en este caso, mejor cerramos la puerta de la alcoba y salimos corriendo de puntillas.


Acuario-Libra

¡Todo perfecto! ¡Todo maravilloso! ¡Todo exquisito! ¡Todo sobre ruedas! Vaya, ¡como en un cuento de hadas! Pero, ¡ay!, las hadas no existen en la vida real, como nadie debiera ignorar a estas alturas. Como Libra es famoso por su indecisión, con su actitud puede exasperar a Acuario, que decidirá por los dos no siempre acertadamente. O lo que es lo mismo, que o lo tomas o lo dejas, y ya está servido el conflicto, pues Libra, que también es un rato suspicaz, puede ver en la actitud irreverente de Acuario una imperdonable ofensa a su preciosa persona. Lo mismo sucederá en la cama, es decir, la cosa funcionará siempre y cuando no se entretengan en deshojar una margarita. Sus hijos suelen ser perezosos y nunca tienen prisa para nada.


Acuario-Escorpio

¡Tormenta a la vista! Con un Escorpio que es celoso hasta la esquizofrenia, y un Acuario tirando a ligerito de cascos, ya tenemos la guerra servida. Si a eso añadimos que también Escorpio se las trae en lo que a ligereza de cascos se refiere, y que se deprime si no echa una que otra canita al aire con cierta frecuencia, y que Acuario no ve al escorpión como la deidad que él se cree, pues, en fin, que no apostamos dos duros porque la cosa fructifique. Eso sí, en la cama se llevarán bien, pero siempre y cuando Acuario no tenga el día tranquilo, pues no olvidemos que Escorpio lleva los genitales por cerebro. Si hay hijos vivirán en una especie de manicomio sin loqueros ¡Vaya, que se les puede envidiar!


Acuario-Sagitario

Todo muy bien, mientras Acuario soporte los cambios de humor, por cierto, muy frecuentes e imprevisibles de Sagitario. Sí, llegado un momento, Acuario quiere parar la veleta y marcar una única dirección y un único viento, será responsabilidad de Sagitario que la cosa no acaba en conflicto, lo que no es muy probable, debido a la intransigencia, intolerancia y soberbia innatas en el centauro arquero. Si la cosa, pese a tan fatalistas previsiones, fructifica en hijos, éstos manifestarán una gran apertura mental, pero combinada con unos espectaculares cambios de humor. En la cama de esta pareja suele haber mucho ruido y pocas nueces.


cuario-Capricornio

Si bien esta combinación que, en principio, puede dar muy buenas relaciones sentimentales, lo cierto es que esta unión suele verse abocada al aburrimiento más absoluto, por la similitud de gustos y apetencias, y porque Acuario, asumiendo su papel de vagón, se engancha a la locomotora que en esta pareja será Capricornio. Con esta perspectiva tan poco emocionante, que ninguno espere grandes aventuras, pero tampoco excesivos sobresaltos. En dos palabras: pareja anodina. Sus hijos suelen sufrir de excesiva reglamentación, al estilo de “a tal hora en casa, y ni un minuto más”, lo que los vuelve bastante resentidos contra la autoridad paterna. En la cama tienen más a entregarse en los brazos de Morfeo que en los de Venus.


Acuario-Acuario

Aunque parezca que esta relación sea un auténtico parque de atracciones, lo cierto, por culpa de la extravagancia y la tendencia al histerismo de ambos cónyuges, es que la vida en común suele resultar un calvario. Los dos se pueden poner muy nerviosos a la hora de resolver las cuestiones de la vida práctica, por ejemplo, alto tan sencillo como realizar la cesta de la compra. Si hubiera hijos, éstos pueden criarse muy ansiosos, y quizá en muchos momentos hayan de ejercer ellos de padres. En la cama se llevarán muy bien, porque ambos son muy versátiles, siempre y cuando no se distraigan leyendo el libro de cabecera y se pongan manos al asunto de inmediato.


Acuario-Piscis

Como uno tiende hacia la derecha (Piscis) y otro hacia la izquierda, si estiran mucho el juguete, entiéndase la metáfora, acaba por destriparse. Pero no terminan ahí las diferencias ni los problemas, ya que, como será Acuario quien trate de llevar la voz cantante en la relación, pero es tan ciego como Piscis, al final sucederá l oque recuerda aquel refrán: “Un ciego guiando a otro ciego, los dos van derechos al agujero”. En la cama bien, si Piscis no tiene sueño, o no le da por el sonambulismo. Sus hijos son difíciles de entender por sus profesores y educadores, lo que les causa no pocos problemas en sus días lectivos.


miércoles, 1 de julio de 2009

Lo peor de Sagitario

Signo de fuego regido por Júpiter, masculino y mutable. Su símbolo es el Centauro Arquero.

Lindezas características: Cólera, conservadurismo, egoísmo, envidia, fatuidad, gula, imposición, inflexibilidad, intransigencia, materialismo, megalomanía, orgullo, parcialidad, rigidez, sectarismo, sofisma, vanidad.

Frase favorita: Te voy a ser sincero.

Lema: La vida es breve, galopa y corta el viento.


A un Sagitario tenlo por amigo y, aún así, nunca le des la espalda

Ya sea alto y con miembros alargados, o más bien bajo y rechoncho, y con una cara de mandíbula grande y dentadura destacada, que le hace parecer pariente directo del caballo, lo cierto es que sus principales características definitorias están impresas a fuego lento en su personalidad. Porque Sagitario posee una mente muy, muy abierta… pero tanto, que hasta las ideas se le escapan por las orejas. Es como un crío al que todo le llama la atención y todo lo quiere saber. Y, precisamente por esto, explicarle las cosas es como intentar hacerle entender a un bebé una cuestión de máxima importancia. Su raciocinio funciona a un nivel bien distinto al de los otros signos. Uno puede pasarse toda la tarde tratrando de meterle en la cabeza cualquier tema que haya captado su atención en un momento dado, pero, por muchas vueltas que se le de al asunto, es más que probable que no llegue a enterarse de lo que le están contando. Esto no se debe, ni mucho menos, a que no sea inteligente, sino más bien a que se ofusca, enreda sus propias ideas con las que se le están transmitiendo, y al final, no sabe ni dónde pisa. Tal actitud puede cabrear, y mucho, a quien tenga que verse en esta tesitura, y llegar a hacerle temer que se está quedando con él, vaya, que le está tomando el pelo.

Sagitario tiende por naturaleza a ser orgulloso y apasionado, cuando no muy pedante, además de tener una elevadísima opinión de sí mismo, por lo que es más fácil que piense que le están llamando tonto, que reconocer que quizá deberia estar prestando más atención a lo que se le dice. También se encontraría con menos problemas en su día a día, sí fuera más cuidadoso con sus cosas y las de los demás. En este sentido, posee todo un récord en lo que a perdida de objetos se refiere: ahora sabe dónde tiene las llaves de la casa y, al minuto siguiente no tiene la menor idea de en dónde se las ha dejado. Igualmente es olvidadizo con equipajes, sin que tampoco sea infrecuente verlo hecho una furia porque no recuerda en qué mostrador dejó olvidada la cartera o en qué cajero automático la tarjeta de crédito. Así mismo, su despiste exagerado suele hacerse extensivo a otras muchas esferas de la vida cotidiana, al estilo de salir a comprar y regresar con la mitad de la compra hecha, porque ni aún llevando nota, ha sido capaz de acordarse de las cosas. Igualmente se olvida de llamar a su casa para avisar que no va a comer o a dormir, o queda en un sitio con alguien y, por equivocación, aparece en la otra punta de la ciudad. Y, por supuesto, es incapaz de recordar eventos importantes, como aniversarios, cumpleaños y otras fechas por el estilo.

Otro de sus defectos característicos es que es muy envidioso. No olvidemos que la envidia es uno de los principales defectos que se atribuye a los españoles, y el signo de España es precisamente el de Sagitario. Pero no es la suya una envidia motivada solamente porque sus semejantes tengan mejores bienes materiales, muebles, vivienda o pareja que él, o porque sean más listos, más guapos y estén mejor pagados en su trabajo. La envidia de Sagitario va muchísimo más lejos todavía, pues puede llegar a sentirla si descubre que el mendigo más pobre, miserable, hambriento y andrajoso del mundo es, por ejemplo, más ingenioso que él.


Posibles Sagitario de ficción: Don Quijote, Filemón, Gulliver, Homer Simpson, Huckleberry Finn, Indiana Jones, Lazarillo de Tormes, Peter Pan, Pigmalión, Pinocho, Robinson Crusoe, Tom Sawyer, Ulises (no estoy de acuerdo)

Lo peor de Sagitario con…


Sagitario-Aries

Muy buena relación, si Aries aprende a tener toda la paciencia del mundo con la lentitud mental de Sagitario, y si éste de vez en cuando se dedica a escuchar a Aries y no sólo a oírlo. En la cama funcionarán divinamente si a Sagitario no le da por filosofar y divagar, y entra de lleno en el asunto que los ha reunido en ese mueble. Sus hijos, a pesar de ser intuitivos y versátiles, tenderán a ser un poco ansiosos al no terminar de saber cómo posicionarse ante sus progenitores.


Sagitario-Tauro

Les gusta llenar la barriga, pero es probable que prefieran hacerlo por separado pues sus puntos de unión adolecen de fisuras por todas partes. Tauro precisa de hacerse con su casa, sus costumbres y su pareja, atarlo todo con cadenas para que no se les escape y seguir así por los siglos de los siglos. Sagitario es un caballo sin domar y, desde luego, el toro la lleva clara si piensa ejercer de domador. Como su tozudez no impresiona al centauro, pero sí le desespera y le pone ansioso, nada debe extrañar que un día coja las de Villadiego sin despedirse siquiera. En la cama, si coincidieran, funcionarían si Sagitario se estuviese quietecito y Tauro hubiese bebido un poquito y estuviese más suelto de lo que suele ser habitual en él. Sus hijos son educados en un ambiente excesivamente doctrinario, por lo que saltan histéricos de alegría cuando salen de excursión con sus amiguitos.


Sagitario-Géminis

Podrían llevarse a las mil maravillas, si se diese el caso de que ambos fuesen mudos; de lo contrario la relación se parecerá más al hemiciclo de un parlamento en día de debate, que a una relación de pareja entre humanos. En la cama pueden disfrutar enormemente, pero por separado, es decir, que mientras uno duerme el otro actúe o viceversa, y que nunca llegue a saber el otro qué pasó realmente mientras dormía. Les recomendamos encarecidamente que jamás s entreguen al juego amoroso estando ambos despiertos. Sus hijos serán altos, delgados y un poco mandones, hasta que se encuentren con la persona capaz de bajarlos al nivel de los mortales, momento en el que empezarán a ser seres normales y corrientes, aunque un poco resentidos.


Sagitario-Cáncer

Relación nada prometedora, por no decir imposible. Sagitario es dominante y nada casero y Cáncer casero y poco dado a dejarse dominar por alguien que no le aporta nada. En la cama podrán entenderse si se trata de encuentros esporádicos y muy breves, nada parecido a una vida en común o legalmente establecida. Los hijos, si los hubiere, podrían salir bastante mal criados, sobre todo si es Sagitario quien los educa, y blanduchos de carácter si el educador es Cáncer.


Sagitario-Leo

Si no les da por pegarse, esta pareja se llevará muy bien. Pero lo más probable es que, antes o después, el león zurre al centauro, quien para entonces ya le habrá calentado la cabeza con sus insufribles insultos. Aunque es sabido que nadie puede o debe contradecir a un Leo, esta regla no parece regir para el Sagitario que, sea porque verdaderamente no se da cuenta, o sea por pura diversión, acostumbra a sacar de quicio a su compañero y dejarlo sin mecanismos mentales de respuesta. En la cama se entenderán estupendamente siempre y cuando a Leo no le de por soltar alguna frasecita o palabra que estimule la curiosidad intelectual del centauro. De suceder así ya pueden olvidarse de lo que pensaban hacer, porque se pasarán la noche discutiendo y destrozando la almohada contra sus cabezas. Sus hijos son inteligentes, sí, pero altamente pedorros y prepotentes.


Sagitario-Virgo

Buena combinación, pero siempre que como tal se entienda el tener permanentes discusiones, pegarse gritos constantemente, echarse cosas en cara de continuo y animar los grises días de sus vecinos. Por lo demás, conviene que estas personas se eviten por sistema, pues sus códigos morales son absolutamente diferentes. Sagitario precisa de espacios abiertos, mucha gente alrededor y no puede pensar en desperdiciar sus días al lado de un Virgo histérico y ansioso, cuya meta es tener los azulejos más brillantes y el cuarto de baño más higiénico de todo el vecindario, o el coche mejor lavado y resplandeciente de toda la ciudad. Por su parte, Virgo, tras la primera impresión, descubre en Sagitario un ser fútil y vacuo que sólo quiere hacerse el interesante, disfrutar a tope y ligar con cualquiera que no sea su pareja. En la cama se lo pasarían mejor un par de perchas usadas. Si tuvieran hijos, éstos padecerían pesadillas sin cuento, gritarían en sueños o serían sonámbulos.


Sagitario-Libra

Funcionarán bien, ya que Libra es muy acomodaticio y poco orgulloso, lo que estimulará el ego de Sagitario. Eso sí, Libra habrá de derrochar paciencia para aguantar las salidas de tono, bravuconadas y onanismo mental de su pareja. En la cama también la cosa suele ir bien, ya que una vez que Libra coge postura a Sagitario sólo le resta servirse a su gusto. También es probable que para cuando Sagitario concluya su labor amorosa, Libra haga ya un buen rato que duerme plácidamente. Sus hijos adolecen de cierto retraso en su aprendizaje en los estudios y son bastante tozudos.


Sagitario-Escorpio

Pareja condenada a no entenderse por culpa de la arrogancia de Sagitario, que nunca cede en sus posiciones (ya que es perfecto, eso se cree él), y Escorpio acaba por acorralarlo para, finalmente, clavarle el aguijón. Tampoco están predestinados a entenderse en la cama, ya que Sagitario es muy convencional mientras que a Escorpio le encanta la pirotecnia. En fin, que si no hay mecha que los encienda, poco pueden lucir los fuegos artificiales. Sus hijos, un tanto insultantes, acabarán ganándose fama de embusteros entre sus amigos.


Sagitario-Sagitario

Combinación retozona y saltarina. No son nada prácticos, puede que ni siquiera sean muy limpios y, de hecho, es fácil que dejen un olorcillo ligeramente caballuno a su paso. También es más probable que ni siquiera se comprendan el uno al otro, pues las mentalidades Sagitario son muy especiales y dispares, y suelen suceder que no se enteren de casi nada o todo lo entiendan a su manera. Mas no sería raro que esto ni siquiera les importe, pues bien saben entretenerse en subir al monte y rodar ladera abajo. Seguramente, prefieren retozar en ese hábitat antes que en una cama, con todo el trabajo que ello conlleva, a saber: cambiar las sábanas todas las semanas y hacerla todos los días. Sus hijos suelen ir un poco sucios al colegio, hasta que, por su cuenta, descubren el agua y el jabón.


Sagitario-Capricornio

Bien, pero con algún que otro pero, al estilo de que no sea Sagitario quien controle la economía de la pareja, por lo que pueda pasar, y que casi seguro sería que se gastase bastante más de lo disponible. Eso sí, Capricornio habrá de hacer gala de sus mejores dotes diplomáticas para que su pareja, suspicaz por naturaleza, no se sienta ofendida, pues sabido es que Sagitario se considera a sí mismo, entre otras muchas cosas, el mejor administrador del mundo mundial. En la cama relativamente bien, siempre y cuando Capricornio, dándole alguna que otra palmadita en la espalda le diga muy serio y con cara de absoluta sinceridad a su pareja: “Chico (o chica), ¡tú vales mucho!” Sus hijos serán redichos y bastante impertinentes, aunque ellos considerarán impertinente al resto de la humanidad.


Sagitario-Acuario

Todo muy bien, mientras Acuario soporte los cambios de humor, por cierto, muy frecuentes e imprevisibles de Sagitario. Sí, llegado un momento, Acuario quiere parar la veleta y marcar una única dirección y un único viento, será responsabilidad de Sagitario que la cosa no acaba en conflicto, lo que no es muy probable, debido a la intransigencia, intolerancia y soberbia innatas en el centauro arquero. Si la cosa, pese a tan fatalistas previsiones, fructifica en hijos, éstos manifestarán una gran apertura mental, pero combinada con unos espectaculares cambios de humor. En la cama de esta pareja suele haber mucho ruido y pocas nueces.


Sagitario-Piscis

Una de las combinaciones más curiosas que puedan darse. A los dos les encanta tener la cabeza en las nubes, pudiendo asegurarse que, al menos uno de ellos, está en las mismas permanentemente, mientras que el otro realiza sus viajecitos astrales casi a diario. Juntos van de excursión por las estrellas y se lo pasan divinamente. Eso sí, otro cantar es bajarlos al mundo real, ya que en este plano se hallan completamente perdidos, pues no suelen contar con que cada uno por separado, es menos práctico que una piedra como llave de casa. Además, cuando no pierden las cosas, o no las encuentran aún teniéndolas delante de sus narices, se les cae y rompe hasta lo que no es susceptible de romperse, y si no, se rompen ellos mismos los dientes en la esquina de cualquier mueble. En la cama es tal su compenetración, que pueden pasarse todo el día acostados hasta acabar llagados. Sus hijos saben prepararse solitos los almuerzos, deberes y demás obligaciones desde pequeñitos.


No puedo parar de comer chocolate

Any action that risks exposing our strategy and weakening our competitive position has negative consequences for our company and is a clear violation of our ethical code.

Sam Shepard

"El insomnio es una cadena
el insomnio es un lazo
el insomnio es un círculo vicioso.
Ahora mismo
dentro de mi cabeza
dentro de los huesos
gira mi cuello
se rompe el cartílago.
Me gusta el ruido de mis huesos.
En medio de esta emergencia
pienso en tí
y sólo en tí.
En medio de esta sangre insomne
tus labios rosados
tus brazos extendidos hacia arriba.
No puedo respirar sin tí
pero este círculo de costillas
sigue funcionando por su cuenta".