Lindezas características: Cambios bruscos, dispersión, exageración, extravagancia, extremismo, imprevisión, inconformismo, inconvencionalismo, inestababilidad, ligereza, mutabilidad, rebeldía, utopía.
Frase favorita: ¿Hoy qué es…? ¿Ayer o mañana?
Lema: La vida es breve, la breve es vida, la vida es una breve vida. ¿Por cierto… tu que breves, vida?

Me muevo porque quiero, no porque quieras tú
A pesar de que no son pocos los que tienden a mitificar a Acuario, considerándolo un signo sin defectos y casi perfecto, lo cierto es que, como cualquier otro, también tiene sus cosillas. Por ejemplo, ya de entrada, puede considerarse un defecto en sí mismo el hecho de que buena parte de los nativos de este signo presuma y se vanaglorien del mismo, añadiendo calificativos sin cuento, muchas veces más ficticios que reales, especialmente cuando tratan con personas poco informadas en las lides astrológicas o ignorantes del Zodíaco.
Otra de las características negativas de este signo es su propensión a los cambios bruscos y desconcertantes, condenados a sacar de quicio a quienes les rodean. Esto suele ser consecuencia, en parte de su tendencia a la dispersión, y en parte por culpa de su exageración, que muchas veces puede hacer incomprensible para los demás al nativo de Acuario. Si a esto añadimos que ya de por sí es un ser muy extravagante, y que no suele disimularlo ni en su atuendo, ni en su arreglo personal, ni en su modo de ser, que nadie se extrañe que los más conservadores puedan tenerle cierto recelo.
Como es exageradamente inconformista por naturaleza, y no le van los convencionalismos, resulta muy extremista en sus manifestaciones, con el consiguiente riesgo de atemorizar una vez mas al prójimo, que puede verlo como un ser peligroso, si tenemos en cuenta, además, que otra de sus características, que no pasa desapercibida precisamente, es su manifiesta imprevisión. Téngalo en cuenta el aguador, especialmente a la hora de conseguir un empleo tradicional o de corte conservador; y piense bien las cosas antes de decirlas.
También suele ser un problema para él mismo, más que para los demás, su tendencia a la rebeldía y a no aceptar las reglas que la sociedad impone. Como asimismo es muy ligero, inestable y mudable, y tiene tendencia a lanzarse a empresas imposibles de alcanzar, no es raro que pueda sentirse rechazado o marginado, y, lo que es peor, que de hecho lo sea. Así pues, si tiene un amigo Acuario, anímele a que sea más moderado, y recuérdele que pese a que acabamos de estrenar era bajo su signo, y que se nos prometen utopías sin cuento y cambios espectaculares a nivel social, lo cierto es que el mundo va a seguir, al menos de momento, y por muchos, muchos años, siendo tan retrógrado, inmovilista y mediocre como hasta ahora, y eso sí no peor.
Posibles Acuario de ficción: Capitán Nemo, Gandalf, Guillermo el Travieso, Harry Potter, Jim (“La Isla del Tesoro”), Lisístrata, Mafalda, Spiderman, Hyoga y Camus.
Acuario-Aries
Si, como se dice, la convivencia desgasta la pareja y agota la pasión amorosa, esta combinación esta de enhorabuena, pues poco será el tiempo que pasen juntos a lo largo de su relación. La excesiva libertad que se concede el uno a la otra o viceversa, hará que los momentos en que ambos coincidan sean los mínimamente imprescindible, y éstos tenderán a tener como escenario la cama. En fin, que más que una relación amorosa al uso, nos encontramos con una relación a distancia o intermitente, dentro de la cotidianeidad. Sus hijos suelen ser del tipo de los que no se enteran de si tienen padre o madre a la vez.
Acuario-Tauro
Si a pesar de que no se soportan, de que son abismalmente opuestos, de que cuando uno viene (Acuario) el otro ni siquiera ha ido, y de un largo etcétera de incompatibilidades y disonancias, la cosa prospera, ¡que venga Dios y lo vea! Esto no quiere decir que no pueda darse esta combinación de pareja en el mundo real, y que incluso salga medio bien, pero seguramente el éxito se deberá a que Tauro, después de algún que otro disgustillo, se le hayan abierto los ojos y haya decidido imitar a Acuario a su manera. En la cama bien, pero siempre y cuando a Acuario no le de por introducir innovaciones muy a menudo. Sus hijos pueden salirles muy tercos y con ideas fijas desde su más tierna edad.
Acuario-Géminis
Aún siendo, en principio, muy buena combinación, lo cierto es que la cosa no prosperará si Acuario no sabe llevar la batuta, pero sin que la batuta se vea, claro está. Como Géminis es banal e infantil, y una de sus especialidades es hablar más de la la cuenta, Acuario se puede cansar y, aunque le duela, coger la puerta sin billete de vuelta. En la cama pueden funcionar muy bien, pero, una vez más, Acuario habrá de tener paciencia y disimular su frustración cuando los fuegos artificiales que Géminis promete no terminen de ser ni tan vistosos, ni tan sonoros, ni tan sorprendentes. Sus hijos tienden a ser neviosísimos, rebeldes, respondones e inaguantables, tanto en casa como en la calle.
Acuario-Cáncer
Si el hogareño Cáncer cree que va a retener en casa al rebelde Acuario, ¡la tiene clara! Y si Acuario cree que va a salir todos los días de marcha con Cáncer, ¡también la tiene clara! Lo difícil entre ambos, en líneas generales, es que raramente se pondrán de acuerdo a la hora de decidir cosas tan cotidianas como el menú del día, dónde hacer la compra o si ir al cine a ver esta película o aquella otra. Pero lo peor no es eso, sino que aún más difícilmente se pondrán de acuerdo en las cosas más importantes, como decidir a qué colegio irán los hijos, si tienen que hacer la comunión o no, o si traemos a tu padre o a mi madre a vivir con nosotros. En fin, ¡un tormento! Con todo esto, a nadie extrañe que en la cama tampoco terminen de ponerse de acuerdo sobre si sí o si no, o si así o si asá. Los hijos de esta pareja pueden ser muy sumisos durante la minoría de edad, pero tener la maleta preparada en cuanto estén a punto de cumplir los dieciocho años.
Acuario-Leo
O se llevan medianamente bien, digamos de una manera pasable, o todo lo contrario, es decir, hay guerra las veinticuatro horas del día y todos los días. Eso, no hace falta ser especialmente inteligente para verlo, les llevará a un callejón sin salida. Como Leo, no lo olvidemos, es el centro del universo, siempre mirará a Acuario, aunque lo quiera a rabiar, como aun pequeño gusano. Acuario, que por naturaleza no tiene la costumbre de doblar el cuello para alabar a Dios, o acaba con una fuerte tortícolis, cosa poco probable, o aplastado como el gusano que su pareja supone, cosa todavía menos probable, o pondrá tierra de por medio, cosa que es más probable. Si hay hijos, más les vale madurar y hacerse adultos, incluso antes de hacer la primera comunión. En la cama uno suele leer (Acuario) mientras el otro duerme, y cuando el otro se despierta (Leo), el otro se ha ido de copas con su pandilla de amigos. ¡Malo, malo…!
Acuario-Virgo
Tanto para Acuario, como para Virgo, es una de las peores parejas posibles que pueden elegir, vaya, como intentar mezclar agua y aceite o recoger aire con un plato. El carácter inquieto y díscolo de Acuario exaspera y pone nerviosísimo a Virgo, que es el signo más inmovilista y conservador del Zodíaco, mientras Acuario se siente abrumado por la intransigencia y el carácter retrógrado (con perdón) de Virgo. La cosa aún puede complicarse mucho más todavía si nacen hijos de esta relación, y que, según el entender de Virgo, serán de su exclusiva incumbencia tanto desde el punto de vista de la educación como de la salud y hasta del afecto, y mirará con muchos celos e inquietud que Acuario se entrometa. En lo tocante a la cama, en este caso, mejor cerramos la puerta de la alcoba y salimos corriendo de puntillas.
Acuario-Libra
¡Todo perfecto! ¡Todo maravilloso! ¡Todo exquisito! ¡Todo sobre ruedas! Vaya, ¡como en un cuento de hadas! Pero, ¡ay!, las hadas no existen en la vida real, como nadie debiera ignorar a estas alturas. Como Libra es famoso por su indecisión, con su actitud puede exasperar a Acuario, que decidirá por los dos no siempre acertadamente. O lo que es lo mismo, que o lo tomas o lo dejas, y ya está servido el conflicto, pues Libra, que también es un rato suspicaz, puede ver en la actitud irreverente de Acuario una imperdonable ofensa a su preciosa persona. Lo mismo sucederá en la cama, es decir, la cosa funcionará siempre y cuando no se entretengan en deshojar una margarita. Sus hijos suelen ser perezosos y nunca tienen prisa para nada.
Acuario-Escorpio
¡Tormenta a la vista! Con un Escorpio que es celoso hasta la esquizofrenia, y un Acuario tirando a ligerito de cascos, ya tenemos la guerra servida. Si a eso añadimos que también Escorpio se las trae en lo que a ligereza de cascos se refiere, y que se deprime si no echa una que otra canita al aire con cierta frecuencia, y que Acuario no ve al escorpión como la deidad que él se cree, pues, en fin, que no apostamos dos duros porque la cosa fructifique. Eso sí, en la cama se llevarán bien, pero siempre y cuando Acuario no tenga el día tranquilo, pues no olvidemos que Escorpio lleva los genitales por cerebro. Si hay hijos vivirán en una especie de manicomio sin loqueros ¡Vaya, que se les puede envidiar!
Acuario-Sagitario
Todo muy bien, mientras Acuario soporte los cambios de humor, por cierto, muy frecuentes e imprevisibles de Sagitario. Sí, llegado un momento, Acuario quiere parar la veleta y marcar una única dirección y un único viento, será responsabilidad de Sagitario que la cosa no acaba en conflicto, lo que no es muy probable, debido a la intransigencia, intolerancia y soberbia innatas en el centauro arquero. Si la cosa, pese a tan fatalistas previsiones, fructifica en hijos, éstos manifestarán una gran apertura mental, pero combinada con unos espectaculares cambios de humor. En la cama de esta pareja suele haber mucho ruido y pocas nueces.
cuario-Capricornio
Si bien esta combinación que, en principio, puede dar muy buenas relaciones sentimentales, lo cierto es que esta unión suele verse abocada al aburrimiento más absoluto, por la similitud de gustos y apetencias, y porque Acuario, asumiendo su papel de vagón, se engancha a la locomotora que en esta pareja será Capricornio. Con esta perspectiva tan poco emocionante, que ninguno espere grandes aventuras, pero tampoco excesivos sobresaltos. En dos palabras: pareja anodina. Sus hijos suelen sufrir de excesiva reglamentación, al estilo de “a tal hora en casa, y ni un minuto más”, lo que los vuelve bastante resentidos contra la autoridad paterna. En la cama tienen más a entregarse en los brazos de Morfeo que en los de Venus.
Acuario-Acuario
Aunque parezca que esta relación sea un auténtico parque de atracciones, lo cierto, por culpa de la extravagancia y la tendencia al histerismo de ambos cónyuges, es que la vida en común suele resultar un calvario. Los dos se pueden poner muy nerviosos a la hora de resolver las cuestiones de la vida práctica, por ejemplo, alto tan sencillo como realizar la cesta de la compra. Si hubiera hijos, éstos pueden criarse muy ansiosos, y quizá en muchos momentos hayan de ejercer ellos de padres. En la cama se llevarán muy bien, porque ambos son muy versátiles, siempre y cuando no se distraigan leyendo el libro de cabecera y se pongan manos al asunto de inmediato.
Acuario-Piscis
Como uno tiende hacia la derecha (Piscis) y otro hacia la izquierda, si estiran mucho el juguete, entiéndase la metáfora, acaba por destriparse. Pero no terminan ahí las diferencias ni los problemas, ya que, como será Acuario quien trate de llevar la voz cantante en la relación, pero es tan ciego como Piscis, al final sucederá l oque recuerda aquel refrán: “Un ciego guiando a otro ciego, los dos van derechos al agujero”. En la cama bien, si Piscis no tiene sueño, o no le da por el sonambulismo. Sus hijos son difíciles de entender por sus profesores y educadores, lo que les causa no pocos problemas en sus días lectivos.
Frase favorita: ¿Hoy qué es…? ¿Ayer o mañana?
Lema: La vida es breve, la breve es vida, la vida es una breve vida. ¿Por cierto… tu que breves, vida?

Me muevo porque quiero, no porque quieras tú
A pesar de que no son pocos los que tienden a mitificar a Acuario, considerándolo un signo sin defectos y casi perfecto, lo cierto es que, como cualquier otro, también tiene sus cosillas. Por ejemplo, ya de entrada, puede considerarse un defecto en sí mismo el hecho de que buena parte de los nativos de este signo presuma y se vanaglorien del mismo, añadiendo calificativos sin cuento, muchas veces más ficticios que reales, especialmente cuando tratan con personas poco informadas en las lides astrológicas o ignorantes del Zodíaco.
Otra de las características negativas de este signo es su propensión a los cambios bruscos y desconcertantes, condenados a sacar de quicio a quienes les rodean. Esto suele ser consecuencia, en parte de su tendencia a la dispersión, y en parte por culpa de su exageración, que muchas veces puede hacer incomprensible para los demás al nativo de Acuario. Si a esto añadimos que ya de por sí es un ser muy extravagante, y que no suele disimularlo ni en su atuendo, ni en su arreglo personal, ni en su modo de ser, que nadie se extrañe que los más conservadores puedan tenerle cierto recelo.
Como es exageradamente inconformista por naturaleza, y no le van los convencionalismos, resulta muy extremista en sus manifestaciones, con el consiguiente riesgo de atemorizar una vez mas al prójimo, que puede verlo como un ser peligroso, si tenemos en cuenta, además, que otra de sus características, que no pasa desapercibida precisamente, es su manifiesta imprevisión. Téngalo en cuenta el aguador, especialmente a la hora de conseguir un empleo tradicional o de corte conservador; y piense bien las cosas antes de decirlas.
También suele ser un problema para él mismo, más que para los demás, su tendencia a la rebeldía y a no aceptar las reglas que la sociedad impone. Como asimismo es muy ligero, inestable y mudable, y tiene tendencia a lanzarse a empresas imposibles de alcanzar, no es raro que pueda sentirse rechazado o marginado, y, lo que es peor, que de hecho lo sea. Así pues, si tiene un amigo Acuario, anímele a que sea más moderado, y recuérdele que pese a que acabamos de estrenar era bajo su signo, y que se nos prometen utopías sin cuento y cambios espectaculares a nivel social, lo cierto es que el mundo va a seguir, al menos de momento, y por muchos, muchos años, siendo tan retrógrado, inmovilista y mediocre como hasta ahora, y eso sí no peor.
Posibles Acuario de ficción: Capitán Nemo, Gandalf, Guillermo el Travieso, Harry Potter, Jim (“La Isla del Tesoro”), Lisístrata, Mafalda, Spiderman, Hyoga y Camus.
Lo peor de Acuario con…
Acuario-Aries
Si, como se dice, la convivencia desgasta la pareja y agota la pasión amorosa, esta combinación esta de enhorabuena, pues poco será el tiempo que pasen juntos a lo largo de su relación. La excesiva libertad que se concede el uno a la otra o viceversa, hará que los momentos en que ambos coincidan sean los mínimamente imprescindible, y éstos tenderán a tener como escenario la cama. En fin, que más que una relación amorosa al uso, nos encontramos con una relación a distancia o intermitente, dentro de la cotidianeidad. Sus hijos suelen ser del tipo de los que no se enteran de si tienen padre o madre a la vez.
Acuario-Tauro
Si a pesar de que no se soportan, de que son abismalmente opuestos, de que cuando uno viene (Acuario) el otro ni siquiera ha ido, y de un largo etcétera de incompatibilidades y disonancias, la cosa prospera, ¡que venga Dios y lo vea! Esto no quiere decir que no pueda darse esta combinación de pareja en el mundo real, y que incluso salga medio bien, pero seguramente el éxito se deberá a que Tauro, después de algún que otro disgustillo, se le hayan abierto los ojos y haya decidido imitar a Acuario a su manera. En la cama bien, pero siempre y cuando a Acuario no le de por introducir innovaciones muy a menudo. Sus hijos pueden salirles muy tercos y con ideas fijas desde su más tierna edad.
Acuario-Géminis
Aún siendo, en principio, muy buena combinación, lo cierto es que la cosa no prosperará si Acuario no sabe llevar la batuta, pero sin que la batuta se vea, claro está. Como Géminis es banal e infantil, y una de sus especialidades es hablar más de la la cuenta, Acuario se puede cansar y, aunque le duela, coger la puerta sin billete de vuelta. En la cama pueden funcionar muy bien, pero, una vez más, Acuario habrá de tener paciencia y disimular su frustración cuando los fuegos artificiales que Géminis promete no terminen de ser ni tan vistosos, ni tan sonoros, ni tan sorprendentes. Sus hijos tienden a ser neviosísimos, rebeldes, respondones e inaguantables, tanto en casa como en la calle.
Acuario-Cáncer
Si el hogareño Cáncer cree que va a retener en casa al rebelde Acuario, ¡la tiene clara! Y si Acuario cree que va a salir todos los días de marcha con Cáncer, ¡también la tiene clara! Lo difícil entre ambos, en líneas generales, es que raramente se pondrán de acuerdo a la hora de decidir cosas tan cotidianas como el menú del día, dónde hacer la compra o si ir al cine a ver esta película o aquella otra. Pero lo peor no es eso, sino que aún más difícilmente se pondrán de acuerdo en las cosas más importantes, como decidir a qué colegio irán los hijos, si tienen que hacer la comunión o no, o si traemos a tu padre o a mi madre a vivir con nosotros. En fin, ¡un tormento! Con todo esto, a nadie extrañe que en la cama tampoco terminen de ponerse de acuerdo sobre si sí o si no, o si así o si asá. Los hijos de esta pareja pueden ser muy sumisos durante la minoría de edad, pero tener la maleta preparada en cuanto estén a punto de cumplir los dieciocho años.
Acuario-Leo
O se llevan medianamente bien, digamos de una manera pasable, o todo lo contrario, es decir, hay guerra las veinticuatro horas del día y todos los días. Eso, no hace falta ser especialmente inteligente para verlo, les llevará a un callejón sin salida. Como Leo, no lo olvidemos, es el centro del universo, siempre mirará a Acuario, aunque lo quiera a rabiar, como aun pequeño gusano. Acuario, que por naturaleza no tiene la costumbre de doblar el cuello para alabar a Dios, o acaba con una fuerte tortícolis, cosa poco probable, o aplastado como el gusano que su pareja supone, cosa todavía menos probable, o pondrá tierra de por medio, cosa que es más probable. Si hay hijos, más les vale madurar y hacerse adultos, incluso antes de hacer la primera comunión. En la cama uno suele leer (Acuario) mientras el otro duerme, y cuando el otro se despierta (Leo), el otro se ha ido de copas con su pandilla de amigos. ¡Malo, malo…!
Acuario-Virgo
Tanto para Acuario, como para Virgo, es una de las peores parejas posibles que pueden elegir, vaya, como intentar mezclar agua y aceite o recoger aire con un plato. El carácter inquieto y díscolo de Acuario exaspera y pone nerviosísimo a Virgo, que es el signo más inmovilista y conservador del Zodíaco, mientras Acuario se siente abrumado por la intransigencia y el carácter retrógrado (con perdón) de Virgo. La cosa aún puede complicarse mucho más todavía si nacen hijos de esta relación, y que, según el entender de Virgo, serán de su exclusiva incumbencia tanto desde el punto de vista de la educación como de la salud y hasta del afecto, y mirará con muchos celos e inquietud que Acuario se entrometa. En lo tocante a la cama, en este caso, mejor cerramos la puerta de la alcoba y salimos corriendo de puntillas.
Acuario-Libra
¡Todo perfecto! ¡Todo maravilloso! ¡Todo exquisito! ¡Todo sobre ruedas! Vaya, ¡como en un cuento de hadas! Pero, ¡ay!, las hadas no existen en la vida real, como nadie debiera ignorar a estas alturas. Como Libra es famoso por su indecisión, con su actitud puede exasperar a Acuario, que decidirá por los dos no siempre acertadamente. O lo que es lo mismo, que o lo tomas o lo dejas, y ya está servido el conflicto, pues Libra, que también es un rato suspicaz, puede ver en la actitud irreverente de Acuario una imperdonable ofensa a su preciosa persona. Lo mismo sucederá en la cama, es decir, la cosa funcionará siempre y cuando no se entretengan en deshojar una margarita. Sus hijos suelen ser perezosos y nunca tienen prisa para nada.
Acuario-Escorpio
¡Tormenta a la vista! Con un Escorpio que es celoso hasta la esquizofrenia, y un Acuario tirando a ligerito de cascos, ya tenemos la guerra servida. Si a eso añadimos que también Escorpio se las trae en lo que a ligereza de cascos se refiere, y que se deprime si no echa una que otra canita al aire con cierta frecuencia, y que Acuario no ve al escorpión como la deidad que él se cree, pues, en fin, que no apostamos dos duros porque la cosa fructifique. Eso sí, en la cama se llevarán bien, pero siempre y cuando Acuario no tenga el día tranquilo, pues no olvidemos que Escorpio lleva los genitales por cerebro. Si hay hijos vivirán en una especie de manicomio sin loqueros ¡Vaya, que se les puede envidiar!
Acuario-Sagitario
Todo muy bien, mientras Acuario soporte los cambios de humor, por cierto, muy frecuentes e imprevisibles de Sagitario. Sí, llegado un momento, Acuario quiere parar la veleta y marcar una única dirección y un único viento, será responsabilidad de Sagitario que la cosa no acaba en conflicto, lo que no es muy probable, debido a la intransigencia, intolerancia y soberbia innatas en el centauro arquero. Si la cosa, pese a tan fatalistas previsiones, fructifica en hijos, éstos manifestarán una gran apertura mental, pero combinada con unos espectaculares cambios de humor. En la cama de esta pareja suele haber mucho ruido y pocas nueces.
cuario-Capricornio
Si bien esta combinación que, en principio, puede dar muy buenas relaciones sentimentales, lo cierto es que esta unión suele verse abocada al aburrimiento más absoluto, por la similitud de gustos y apetencias, y porque Acuario, asumiendo su papel de vagón, se engancha a la locomotora que en esta pareja será Capricornio. Con esta perspectiva tan poco emocionante, que ninguno espere grandes aventuras, pero tampoco excesivos sobresaltos. En dos palabras: pareja anodina. Sus hijos suelen sufrir de excesiva reglamentación, al estilo de “a tal hora en casa, y ni un minuto más”, lo que los vuelve bastante resentidos contra la autoridad paterna. En la cama tienen más a entregarse en los brazos de Morfeo que en los de Venus.
Acuario-Acuario
Aunque parezca que esta relación sea un auténtico parque de atracciones, lo cierto, por culpa de la extravagancia y la tendencia al histerismo de ambos cónyuges, es que la vida en común suele resultar un calvario. Los dos se pueden poner muy nerviosos a la hora de resolver las cuestiones de la vida práctica, por ejemplo, alto tan sencillo como realizar la cesta de la compra. Si hubiera hijos, éstos pueden criarse muy ansiosos, y quizá en muchos momentos hayan de ejercer ellos de padres. En la cama se llevarán muy bien, porque ambos son muy versátiles, siempre y cuando no se distraigan leyendo el libro de cabecera y se pongan manos al asunto de inmediato.
Acuario-Piscis
Como uno tiende hacia la derecha (Piscis) y otro hacia la izquierda, si estiran mucho el juguete, entiéndase la metáfora, acaba por destriparse. Pero no terminan ahí las diferencias ni los problemas, ya que, como será Acuario quien trate de llevar la voz cantante en la relación, pero es tan ciego como Piscis, al final sucederá l oque recuerda aquel refrán: “Un ciego guiando a otro ciego, los dos van derechos al agujero”. En la cama bien, si Piscis no tiene sueño, o no le da por el sonambulismo. Sus hijos son difíciles de entender por sus profesores y educadores, lo que les causa no pocos problemas en sus días lectivos.