Esta noche, buscando tu boca en otra boca,
casi creyéndolo, porque así de ciego es este río
que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese esclavo innoble
que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.
Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar
ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas ni
esperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el puerto
otra vez empezar a quererte,
otra vez encontrarte en el café de la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable
hubiera sucedido.
Y no tener que acordarme de este olvido que sube
para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más que una ventana sin estrellas.
J. Cortázar
"el placer es ese esclavo innoble que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo"
ResponderEliminarMe mata.
Y a mí. Qué bonito.
ResponderEliminares demasiado para un viernes.
ResponderEliminarno sé por qué (aunque sí) pero me hace sentir un poco insignificante.
ResponderEliminarEstoy tratando de convencerte de que leas "Salvo el crepúsculo".
ResponderEliminarhay una razón imbatible para leerlo: regalamelo.
ResponderEliminarLo haría con gusto.
ResponderEliminar¿Alguien leyó Papeles Inesperados? Desde hace un mes que me llama desde la mesa de novedades.
ResponderEliminarEstuve a punto de comprarlo en la feria del libro, pero finalmente me jugué por otras cosas.
ResponderEliminarAmo a Cortázar.
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