Si yo estoy en mi casa, y está lloviendo, suelo hacer lo mismo que vos, Jay. Si estoy en la calle o en algún lugar a cielo abierto, es otra cuestión. Pero anoche... anoche todo fue diferente.
"Explicame mejor eso. Lo entiendo, eh, pero me gustaría leerte un poco hablando del tema."
No sé cuánto más podría decir... Creo que la intensidad permanente no es viable, entre otras cosas porque requiere de un nivel de adrenalina que el cuerpo no puede producir todo el tiempo. La levedad, en ese sentido, me parece una parte fundamental del ciclo de reposición de energías. Por otra parte, me gustaría decir que durante mucho tiempo pensé que para que la intensidad fuera absoluta se necesitaban momentos muy chotos como contracara. Ahora ya no estoy tan seguro de que ése sea un precio que tenga sentido pagar.
"Creo que la intensidad permanente no es viable, entre otras cosas porque requiere de un nivel de adrenalina que el cuerpo no puede producir todo el tiempo."
Me pregunto cuanto podría soportar viviendo momentos como los de este post todo el tiempo...
Es acierto, asi lo manda el Codigo Samurai.
ResponderEliminarCosiita, la ropa mojada se pega a los pechos.
ResponderEliminarViva la lluvia!!
Ayer yo hice lo mismo que Evey en esa foto.
ResponderEliminar"Cosiita, la ropa mojada se pega a los pechos."
ResponderEliminarPero no pensás en otra cosa!
Lluvia y Luna Llena al mismo tiempo. Fue muy intenso.
ResponderEliminarYo soy de los que suelen preferir verla por la ventana y escuchar jazz.
ResponderEliminarSi yo estoy en mi casa, y está lloviendo, suelo hacer lo mismo que vos, Jay. Si estoy en la calle o en algún lugar a cielo abierto, es otra cuestión. Pero anoche... anoche todo fue diferente.
ResponderEliminarOpa, opa...
ResponderEliminarQué habrás hecho, vos...
Ya lo vas a leer. Semejante momento merecía una crónica.
ResponderEliminarPor cierto, ponete al día con mi blog porque me voy a enojar.
ResponderEliminar-.-
"Ya lo vas a leer. Semejante momento merecía una crónica."
ResponderEliminarYo no sé qué habrás hecho exactamente, pero percibo tintes románticos...
"Por cierto, ponete al día con mi blog porque me voy a enojar.
ResponderEliminar-.- "
Tenés razón, niña.
Me tengo que poner al día.
jajaja, no, Jay. Solo la lluvia y yo.
ResponderEliminarFue muy intenso, n., Creo que no me equivoco al decir que fue una de las cosas más intensas que vivimos.
ResponderEliminarMe aburre esta época y su búsqueda enferma de intensidad.
ResponderEliminarPrincipe, todos acá buscamos intensidad. Y no hay absolutamente nadie que me pueda decir que no lo hace.
ResponderEliminar"búsqueda enferma"
ResponderEliminarGanas de matarte.
No podría haber nacido en una época más errada que esta.
ResponderEliminarHasta los pacifistas buscan paz intensamente.
ResponderEliminarTengo un cierto problema con la levedad.
ResponderEliminarSeñores, hay que saber ser leves.
ResponderEliminarAunque no siempre sea fácil.
Sí, es cierto. Pero yo quiero vivir intensamente. Y creo que son cuestiones que se contraponen bastante.
ResponderEliminarTe parece?
ResponderEliminarYo los veo como cosas complementarias. Por dos razones: contraste y necesidad de reponer energías.
mmm...
ResponderEliminarExplicame mejor eso. Lo entiendo, eh, pero me gustaría leerte un poco hablando del tema.
Cosita, estoy empezando a sentir tus feromonas.
ResponderEliminarAh, sos como las mariposas? Te comento que puede que no sean mías.
ResponderEliminarY dejá de decirme cosita.
ResponderEliminarBueno, acabo de hacer el posteo de este acontecimiento.
ResponderEliminar"Explicame mejor eso. Lo entiendo, eh, pero me gustaría leerte un poco hablando del tema."
ResponderEliminarNo sé cuánto más podría decir...
Creo que la intensidad permanente no es viable, entre otras cosas porque requiere de un nivel de adrenalina que el cuerpo no puede producir todo el tiempo.
La levedad, en ese sentido, me parece una parte fundamental del ciclo de reposición de energías.
Por otra parte, me gustaría decir que durante mucho tiempo pensé que para que la intensidad fuera absoluta se necesitaban momentos muy chotos como contracara.
Ahora ya no estoy tan seguro de que ése sea un precio que tenga sentido pagar.
"durante mucho tiempo pensé que para que la intensidad fuera absoluta se necesitaban momentos muy chotos como contracara."
ResponderEliminarSí, los tiene. Todo tu ser te pasa factura de lo que hiciste.
"Ahora ya no estoy tan seguro de que ése sea un precio que tenga sentido pagar."
ResponderEliminarDudo que tenga sentido, pero creo pensar que en mi caso, estaría dispuesta a pagarlo. Una locura.
"Creo que la intensidad permanente no es viable, entre otras cosas porque requiere de un nivel de adrenalina que el cuerpo no puede producir todo el tiempo."
ResponderEliminarMe pregunto cuanto podría soportar viviendo momentos como los de este post todo el tiempo...
"Sí, los tiene. Todo tu ser te pasa factura de lo que hiciste."
ResponderEliminarBueno, si hablamos de drogas duras, sí, inevitablemente.
Para muchas otras cosas, en cambio, creo que el reposo y la levedad son destinos posibles.
"Dudo que tenga sentido, pero creo pensar que en mi caso, estaría dispuesta a pagarlo. Una locura."
ResponderEliminarYo estoy dispuesto a aceptar el sacrificio, pero no la desdicha.
"Me pregunto cuanto podría soportar viviendo momentos como los de este post todo el tiempo..."
ResponderEliminarSin bajar un poco?
No mucho.
Una pena.
ResponderEliminar"Para muchas otras cosas, en cambio, creo que el reposo y la levedad son destinos posibles."
ResponderEliminarEs que después de semejante intensidad, la levedad y el reposo resultan extraños.