hoy se me dio por piazzolla. no se por que. pero cada vez que oigo su música me pasa algo diferente. mi corazón piensa. se da cuenta de lo que pasa. cuando suena piazzolla la verdad se hace presente y la música deja de rozar lo abstracto para mostrarme la tierra. piazzolla está a la vuelta de mi casa. ahí, en esmeralda, en los ojos de ese anciano y en los tacos de ella. piazzolla es la realidad para todos los que somos de por acá. por eso no lo escucho seguido. por eso.
Capo, capo el tipo. Agarro a Buenos Aires y la estrujó hasta sacarle el jugo y hacerla música.
ResponderEliminarsí, me gusta la idea. es el grenouille del tango. captó la esencia y jugó con ella.
ResponderEliminarPero qué hijo de puta que sos, Agus.
ResponderEliminarAbro el blog y me encuentro con esto. Me pregunto por qué no postearás más seguido. Aplausos.
No es un reclamo, che. Es un mimo, dicho a mi manera.
ResponderEliminarde dónde lo copiaste?
ResponderEliminarcómo te delatás con tus acusaciones, eh...
ResponderEliminar"de dónde lo copiaste?"
ResponderEliminarEso tiene un tono de envidia terrible.
"Pero qué hijo de puta que sos, Agus.
ResponderEliminarAbro el blog y me encuentro con esto. Me pregunto por qué no postearás más seguido. Aplausos."
Pienso lo mismo, Agustín.
"captó la esencia y jugó con ella."
ResponderEliminarEso me hace recoradar un libro. ¿Cuál?
Agustín, me gustó mucho el título, mucho.
ResponderEliminarDe Piazzolla solo diré una cosa: lamento no haberlo conocido antes.
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